RED 113/ Por Nilton Valladares 

Morelia, Mich.- 02 de diciembre de 2020.- Al estilo Uchiha Itachi, que en el afamado manga japonés a través del Genjutsu, con sus ojos tiene la capacidad para generar realidades ilusorias, incluso para hacer ver, sentir y creer algo que no existe. A ese estilo camina la 4t.

Nos hicieron creer a través de un poderoso discurso político que eran la herramienta que erradicaría la corrupción y no habría impunidad, pero, ¿alguien sabe dónde está Lozoya?  ¿si se pudo investigar a Pío López Obrador, Irma Eréndira y Bartlet? Pues no, todo ha quedado en contenido discursivo.

Con la peor crisis que se ha registrado en el siglo XXI en materia económica y de salud (que involucra el terrible manejo de la pandemia) el presidente López continúa hablándole a su base, que está atrapada en la ilusión y no distingue la realidad.

En esa ilusión los niños con Cáncer siguen teniendo sus tratamientos, la corrupción terminó y el avión presidencial ya se vendió o se rifó. La gasolina bajó, los militares ya están en los cuarteles y la pandemia mató sólo a 60 mil.  

¿Lo malo? Que hay una buena cantidad de personas que se encuentran atrapados en la ilusión de López. ¿Lo bueno? Que cada vez más están saliendo de ella y observan que el avión ni se rifó ni se vendió, que la gasolina no bajó, que los militares mandan en el país, que la pandemia ya mató a más de 100 mil y que la corrupción ahí sigue pero ahora no se oculta porque se tiene permiso para robar.

A dos años de su asunción al poder, con López la inseguridad creció, la economía bajó y no estamos como en Dinamarca. Lamentablemente sólo quería ganar y prometió tanto que ya le debe mucho al pueblo mexicano. No era cierto, todo era parte de su Genjutsu, de su ilusión. Afortunadamente el 2021 es una realidad y su fuerza moral ya no es la misma. Al tiempo.