Morelia, Michoacán.- Estudiantes de Ingeniería Bioquímica, del Instituto Tecnológico de Morelia (ITM), “José María Morelos y Pavón”; realizan un proyecto de investigación en el que pretenden utilizar el aceite comestible residual para producir bioplásticos.

El proyecto denominado: “Efecto del Aceite de Canola Residual y Propanol en la Producción de Polihidroxialcanoatos en Cupriavidus necator”  es elaborado por las estudiantes: Gabriela Jazmín Chávez Martínez y Diana Belém Alanís Gutiérrez; quienes son asesoradas por los siguientes investigadores:  Teresa Itandehui Garambullo Peña, José Fernando Cobián Nares y Juan Carlos González Hernández.
Gabriela Chávez expuso que hacen uso del aceite residual y el propanol (tipo de alcohol) para que a través de metabolismo de la bacteria (Cupriavidus necator) se produzca el bioplástico cuyo nombre científico es Polihidroxialcanoatos.

En la justificación del proyecto, mismo que expusieron en días pasados durante el 13 Congreso Estatal de Ciencia Tecnologías e Innovación y el 7mo. Encuentro de Jóvenes Investigadores del Estado de Michoacán, expusieron que la actividad humana ha aumentado significativamente la producción de desechos y solo un pequeño porcentaje de ellos son tratados para ser reutilizados, purificados o detoxificados; sin embargo, el aceite comestible, como es el de canola residual, no se puede llevar a cabo ninguna de estas opciones, debido a su composición.

“Queremos producir un bioplástico 100 por ciento biodegradable y así atacar el problema de contaminación por aceite, porque muchas veces la gente desconociendo que es muy dañino para el agua, dejan que el aceite comestible se vaya por las cañerías, pero producen problemas con la flora y fauna, además se pueden producir plagas”.

La estudiante precisó que utilizan el aceite de canola por su alto contenido de ácido oleico, pero se puede utilizar otro tipo de aceite, únicamente que tenga alto contenido de ácido oleico y expuso que en varias partes del mundo se producen bioplásticos a partir de compuestos con azúcares, como las melazas, las cáscaras de ciertos frutos y maíz, pero de acuerdo a ciertos estudios se ha demostrado que hay mayor producción de aceites para la generación de Polihidroxialcanoatos.

Con más de un año de estudios, el equipo de trabajo está concluyendo su proyecto, ya que están utilizando los resultados y determinar con fundamentos estadísticos; además, esta investigación es financiada por el Tecnológico Nacional de México (TecNM), y para las estudiantes, forma parte de su tesis experimental.

El investigador Juan Carlos González, expuso que esta investigación surgió por el interés de las estudiantes y ahora, con los avances que se tienen, permitirá continuar el trabajo y escalar a nivel piloto para, posiblemente, implementarlo a nivel industrial y ver mejores rendimientos.

“Son partes de los proyectos que los estudiantes desarrollan en la materia de Taller de Investigación I y II y aunque hemos encontrado muchos obstáculos en el camino, se ha logrado avanzar y generalmente los proyectos que desarrollamos en el laboratorio deben continuar. Independientemente que las jóvenes ya están por titularse, a veces por las condiciones de infraestructura deben detenerse, pero existen interés para continuar”, finalizó.