Por Christián Gutiérrez.

En un punto sin retorno. Así es como se encuentra el Gobierno del Estado de Michoacán y el Gobernador, Silvano Aureoles Conejo.

Están en un punto en el camino, en donde no hay opción de retornar porque lo que se quedó atrás, es el Michoacán más negro que se ha vivido.

Recuérdelo usted: el Michoacán de atrás, representa los granadazos a civiles inocentes, bloqueos en las entradas y salidas de Morelia, empresarios y profesionales secuestrados y sometidos al cobro de piso, autodefensas tomando la ley en sus manos y las estructuras del gobierno estatal y municipales infiltradas por la delincuencia organizada.

Ya no.

Todo lo que viene puede ser mejor y es preferible apostar hacia adelante, que dar media vuelta y regresar al Michoacán más negro.

Zamora, Michoacán, vivió momentos complicadísimos hace unas horas, sin duda. La lógica insana de este municipio, se entiende si se reconoce en un mapa; está situado en una parte del corredor que conecta al Estado de Michoacán con el Estado de Jalisco. Este corredor, es la joya del deseo para grupos delincuenciales que se dedican al trasiego de drogas ilegales.

Zamora, Sahuayo y buena parte de la zona occidente de Michoacán, lo están sufriendo.

Lo que se vio el fin de semana pasado, fue un ataque a la policía local que no tenía razón de ser, más que el deseo de intimidar al Estado mexicano. El Alcalde morenista de Zamora, Martín Samaguey Cárdenas, tarde pero ya se dio cuenta que requiere del apoyo total del gobierno estatal, y el Gobernador de Michoacán, no debería tardar más en convocar a los alcaldes del MORENA, para pedirles que dejen de lado la grilla en los temas de seguridad pública y ciudadana.

Michoacán necesita a un Gobernador mejor conectado con todos los alcaldes, y los presidentes municipales de Michoacán, necesitan conectarse rápidamente con el Gobernador. A los ciudadanos, nos parece poco importante si son de distintos partidos políticos.

El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, anunció que enviará la Guardia Nacional a Michoacán a partir del 30 de junio próximo, en razón de la violencia que se presentó en horas recientes. Desde luego, hubiera sido deseable la presencia de la Guardia lo antes posible y no hasta dentro de un mes, pero es un proceso institucional de adiestramiento que debe agotarse y así lo señaló el Presidente de México.

Mientras tanto, Michoacán y los michoacanos deben resistir.

El Gobernador mandó un mensaje de fuerza institucional y eso es lo necesario y lo correcto, sin embargo, debe aterrizar en los hechos esa fuerza. El Alcalde Samaguey, mandó un mensaje de estar en sintonía para recibir el apoyo estatal, pero también debe materializar ese deseo de coordinación y cooperación institucional.

¿Mensajes y reacciones de colaboración? Está bien. Los michoacanos no merecen menos de sus gobernantes.

Se está en un punto sin retorno y no se debe regresar al Michoacán más negro.

* El autor, tiene estudios de doctorado en Política, de maestría en Ciencia Política, de maestría en Neuromarketing, así como de licenciatura en Derecho.
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