Álvaro GARCÍA PINEDA

A partir de hoy, inicio una tregua. No es por miedo ni temor, sino por respeto a la amistad y a un amigo. Espero se entienda así, sin mayores conjeturas. No hay compromiso alguno ni se necesita nada adicional, porque mi palabra es única y vale tanto como mi nombre y mi persona. Así que, como toda TREGUA, hay tiempos y espacios. Para mis tres lectores, reciban saludos.