Una fabricación de poco más de un año, tul de seda rojo escarlata, además de ser bordado a mano con más de 40 mil cristales, flecos de canutillo y cristales en forma de arcos en la totalidad de su falda, así es la pieza del diseñador michoacano (Nueva Italia), Ivis Lenin que portó Andrea Meza en el certamen internacional Miss Universo, en el que obtuvo la tercera corona para México.

Este diseño con corte de lápiz, una abertura en el pecho, cuello ovalado y falda ligeramente abierta para facilitar el caminado, fue inspirado en grandes personalidades de la época del cine de oro mexicano, en especial en María Félix y Dolores del Río.

Desde el primer momento en que Andrea pisó el escenario con el maravilloso vestido, se robó las miradas con ese balance perfecto entre la elegancia, su distinguido porte, seguridad, sensualidad y dulzura.

La pieza fue complementada con una cinta delgada que mantuvo en la pasarela una caída increíble sobre los brazos de la Mexicana Universal y formaba una pequeña capa en V, que era desmontable, misma que sólo se dejó ver en la etapa de vestido de noche.

Andrea lo combinó perfectamente con unas bellas zapatillas nude con detalles en plateado que le venían súper bien con su juego de aretes, además de llevar un cabello suelto con ligeras ondas y un maquillaje natural que le dejó el protagonismo sin duda alguna al hermoso vestido.

A decir del propio diseñador, la descripción oficial de esta hermosa pieza es la siguiente:

“Elaborada en tul de seda color rojo escarlata, bordado a mano en más de 40 mil cristales, con un detallado en flecos de canutillo y cristales en forma de arcos, dispersos de manera uniforme, es una pieza entallada al cuerpo y corte de lápiz con abertura al frente además de un fino escote ovalado. Sobre el brazo se aprecia la caída de una delgada capa en forma de escote en V que hace de éste un diseño único y exquisito”.

Cabe destacar que, en diversas entrevistas, Andrea Meza confesó que este vestido no estaba planeado para usarlo en la final, sino el que lució en la preliminar, inspirado en el universo y confeccionado por Edgar Lozzano, sin embargo, la chihuahuense cambió de opinión y decidió portar el de Ivis Lenin para coronarse.

Además, algo que no se puede ocultar y que salió a relucir luego del triunfo de Meza el pasado 16 de mayo, es que las 2 anteriores Miss Universo mexicanas (Lupita Jones en 1991 y Ximena Navarrete en 2010) también usaron un vestido rojo que les aseguró el primer lugar, al igual que Sofía Aragón en la edición del año pasado, quien estuvo muy cerca de ganar, ya que se posicionó en el tercer lugar.

Así es como ahora esta icónica prenda diseñada por un michoacano, quedará en la historia de los certámenes de belleza no solo de México sino de todo el universo, ya que una vez más pudimos observar a una mexicana coronarse de rojo.

También quedará marcado en la historia de Michoacán, ya que es la primera vez que un diseñador originario de este Estado llega a una plataforma como Miss Universo y se lleva la corona con su espectacular pieza.