El delineado es sin duda alguna una parte sumamente importante a la hora de hacernos un maquillaje, sin embargo, hay muchas chicas (y me incluyo) que en ocasiones preferimos no delinearnos ya que nos estresa que no salga perfecto.

Pero con unos pequeños truquitos esto podrá ser algo más fácil y que te hará lucir mucho mejor para beneficiar tu mirada.

LÁPIZ DELINEADOR

Un truco muy común es hacer una línea de puntos con un delineador de lápiz del color de tu preferencia justo arriba de las pestañas, para que sea una guía al momento de pasar ya sea el gel o pincel.

LINEA FINITA

Es también una buena opción comenzar con una línea delgada o finita para después agregarle el grosor y que nos quede una guía también como en el párrafo anterior, además de que sí la línea finita se corre, puedes corregir el error más fácil a que sí la haces gruesa desde un inicio.

PULSO FIRME

Esta es una de las partes más difíciles porque a la mayoría nos tiembla la mano cuando nos queremos delinear, pero nada es imposible y para esto, se recomienda inclinarte sobre un mueble o superficie plana y apoyar ambos codos para que el pulso sea más firme.

AGITAR ANTES DE USAR

Agitar el delineador antes de colocar la línea es la mejor opción, ya que si no se realiza este procedimiento puede que tenga una textura demasiada espesa y no permita una aplicación ideal.

DURABILIDAD

Aplicar sombra o corrector antes de aplicar el delineado hará que este dure mucho más, aunque también mucho dependerá de la marca del mismo.

EVITA LA HUMEDAD

Nuestro delineador y en general nuestro maquillaje debe siempre estar en un lugar donde no permita la entrada de humedad, además de que siempre debemos asegurarnos de que esté bien cerrado al terminar de usar.

SECADO

Por último y no menos importante, dejar secar tu delineador es algo que debes de hacer siempre, ya que el error más común al momento de maquillarnos es que no le damos el tiempo suficiente y esto provoca que se corra y arruine nuestro avance.

Espero les hayan gustado estos tips y sobretodo que les sean de gran utilidad al momento de realizar un delineado. Y recuerden que la práctica hace al maestro, por lo que si tú no sabes delinear tu ojo, inténtalo hasta que te salga. ¡Si yo puedo, tú también!