“Esta pandemia no se trata de la sobrevivencia del más fuerte, sino de la protección del más débil”…

Por desgracia, actualmente el COVID-19 se ha adueñado del mundo al general pánico con su aparición, y hoy más que nunca ha afectado terriblemente a grandes industrias y sin duda alguna a la economía no solamente de varios países, sino del mundo.

Tal es el caso de la moda, la cual es un medio de expresión, un reflejo de las sociedades y ha sido paralizada debido a la pandemia, ya que diferentes eventos masivos se han suspendido, tales como muchos shows en la semana de la moda, así como editoras de medios asiáticos y como es bien sabido, el mercado chino abarca gran parte de esta industria.

Medio centenar de tiendas han sido cerradas. Inditex, Mango, Tendam y Desigual, los cuatro mayores grupos de distribución de moda de España suman en total 587 tiendas en Italia, según los datos correspondientes a 2018. Todas ellas deben permanecer cerradas por orden del Gobierno italiano, que anunció esta medida para combatir la expansión del coronavirus.

La moda en Italia facturó 90.000 millones de euros el año pasado (101.766 millones de dólares), el 5% del Producto Interior Bruto (PIB) de la tercera mayor economía europea, según datos de la Camera Nazionale della Moda Italiana.
Sin embargo, las ventas de moda a través de las compras en línea ocupan un 7,4% de las ventas de moda en España. En Francia, la tasa asciende al 13,4%; en Alemania, al 24% y en Italia, el país europeo más afectado por la pandemia del Covid-19, se sitúa en el 11,7%, según datos de Kantar. Reino Unido es el mercado europeo con mayor penetración del canal y uno de los primeros del mundo, con una cuota del 28,2%.

“Estoy seguro de que todos vamos a dar ejemplo una vez más de responsabilidad, de sentido del deber, de civismo y humanidad, entrega, esfuerzo y sobre todo de solidaridad” Rey Felipe VI

Sé que estos países se verán alejados a lo que estamos viviendo en México, sin embargo, los quise tomar de ejemplo en esta columna para visibilizar lo que podemos llegar a padecer en nuestra República.

Y aunque la industria de la moda ha sufrido un fuerte impacto, son muchas las voces que se han enfocado en ayudar a las personas que están combatiendo esta pandemia:

Ante dicho virus en Europa, Giorgio Armani decidió suspender su desfile de la Semana de la Moda en Milán, mientras ofreció 1.25 millones de euros a cuatro hospitales italianos, por otro lado, Miuccia Prada y Patricio Bertelli donaron dos unidades de cuidados intensivas y Dolce & Gabbana anunció que proporcionará fondos para un programa de investigación sobre el COVID-19 en la Universidad Humanitas de Milán, en adición a sus becas.

Mientras tanto en América, la directora creativa de la firma Port De Bras, Clarissa Egaña, confeccionó junto con otros diseñadores venezolanos, máscaras hechas con retazos de telas para las personas que más las necesiten. Lo anterior ante las medidas de cuarentena establecidas dentro de ese país.

Es así como la moda se une contra el coronavirus y si bien, aún la situación está lejos de solucionarse, la industria textil se enfoca en frenar el contagio y brindar insumos para ayudar a los profesionales de la salud para que la contingencia termine y no cause más estragos a nivel internacional.

“El virus pasará, pero la imagen que están dando algunos quedará para siempre”…

Y es que como en todo, no falta quien quiera hacer su agosto ante la pandemia, porque, así como hay gente buena, hay gente mala que se aprovecha de la escasez de cubrebocas para ponerlo en venta a grandes cantidades, tal es el caso de diferentes personas en Morelia, que los ofertan hasta en $100 la pieza.

Por otro lado, en Michoacán, diferentes diseñadores a través de sus redes sociales han expuesto el odio que e tienen a esta enfermedad, ya que por las medidas de prevención han tenido que adaptarse a cancelar algunos contratos que ya tenían en puerta, o de lo contrario, les han suspendido su trabajo, ya que muchos de los clientes son del interior del estado y del país.

Las tiendas de ropa en plazas comerciales como Las Américas y Altozano en Morelia, así como Ágora en Uruapan y Sentura en Zamora, se han visto afectadas debido a que muchos locales han tenido que verse en la necesidad de cerrar su negocio, además de que ha disminuido bastante la afluencia de personas por la zona.

Texticuitzeo es otro de los grandes ejemplos que tenemos en nuestro Estado, ya que esta plaza comercial se ubica en el municipio de Cuaracurio Michoacán, antes de llegar a Moroleón, Guanajuato, en la carretera Morelia-Salamanca, donde apenas el martes se les dio a conocer a través de volantes a los locatarios y clientes, de que el lugar cerrará sus puertas este viernes hasta nuevo aviso.

Lo anterior al poner como prioridad la seguridad de las personas que laboran y compran ahí, sin embargo, a decir de los comerciantes, para muchos esa es su única fuente de empleo con la que pueden llevar el sustento a su familia, “si no trabajo no como”, dicen algunos.

Una situación bastante complicada, ya que a ese lugar arriban una gran cantidad de personas provenientes de la Ciudad de México, que hasta el momento es la que cuenta con más casos de coronavirus, lo que es verdaderamente grave y pone en peligro a los que estén cerca.

Aunado a esto, en días anteriores les disminuyeron las ventas debido a que tienen clientes en diferentes partes de la república mexicana y el extranjero, y lo único que les ayudaba a salir adelante era la venta en menudeo o por pieza, la cual ya no podrán ofertar en texticuitzeo debido a tal medida.

“Todo el mundo quiere felicidad, nadie quiere angustia. Pero no puede haber arcoíris sin un poco de lluvia”.