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RED 113 MICHOACÁN/Redacción

Morelia, Mich.- 05 de junio de 2019.- La cruzada por el medio ambiente, a través de la cual Michoacán busca cultivar un nuevo y ramificado marco jurídico ambiental, no debe tomarse a la ligera. La naturaleza lo está exigiendo a gritos.

De acuerdo a datos oficiales, la entidad posee 9 mil 509 especies clasificadas; es el quinto Estado más diverso del país, y dispone de 11 áreas naturales protegidas de competencia federal y 50 de jurisdicción estatal.

Cuenta, además, con nueve humedales reconocidos como sitios Ramsar, por su importancia ecológica; 27 mil 55 millones de metros cúbicos de agua en 25 presas y nueve lagos, y tiene 3 millones 596 mil 428 hectáreas destinadas al aprovechamiento forestal, de las que 2 millones 231 mil 732 hectáreas son espacios arbolados.

Sin embargo, 271 de las especies que habitan el Estado enfrentan algún nivel de riesgo para su supervivencia.

La expansión de la mancha urbana y la sustitución de bosques por sistemas productivos amaga la permanencia de ecosistemas como el bosque, la selva y los humedales; en promedio, cada año se pierden 66 mil hectáreas de cobertura vegetal, de las que 40 mil hectáreas serán utilizadas como huertas aguacateras.

Aunado a ello, en los últimos 100 años ha perdido el 70 por ciento de sus fuentes de agua dulce, con una presión hídrica del 46.9 por ciento, frente al indicador nacional, del 17.4 por ciento.

Además, la entidad registró un deterioro significativo de su calidad del aire por, sobre todo, por la proliferación de incendios forestales este año, y sus bosques se encuentran entre los 13 menos competitivos del país.

Ante ese panorama, el gobernador Silvano Aureoles presentó hace unas semanas, ante el Congreso del Estado, un paquete de modificaciones a la legislación ambiental, como el erradicar los plásticos de un solo uso y la tipificación de los daños ambientales como un delito grave.

En la víspera del Día Mundial del Medio Ambiente, a celebrarse este 5 de junio, el proyecto de ley -considerado el de mayor alcance e impacto de los últimos años para la entidad-, sigue bajo análisis de los diputados en el Congreso local.

El compromiso, ha señalado Aureoles, es implementar los instrumentos legales y acciones de gobierno necesarias para reducir la contaminación del aire y sus efectos nocivos en la salud de la población.

Entre dichas acciones, destaca el Programa de Educación para el Desarrollo Sustentable de Michoacán, primero en el país mediante el cual se espera llevar formación en el cuidado de la naturaleza de manera obligada en los niveles de preescolar a superior.

Esto se suma al plan de verificación vehicular que arrancó en este 2019, para reducir la cantidad de contaminantes en Morelia y su zona metropolitana, en una primera etapa.

Y es que la presencia de partículas en suspensión, con diámetro de 2.5 micras, monóxido de carbono y dióxidos de azufre y nitrógeno, que los vehículos en malas condiciones electromecánicas emiten a la atmósfera, ya alcanzó a los morelianos.