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La empresa estatal rusa Rostec acusó al gobierno de los Estados Unidos está obstruyendo la instalación de una fábrica de municiones y fusiles de asalto Kalashnikov (AK-47) en Venezuela, debido principalmente por las sanciones impuestas en contra del gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Durante su participación en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el director ejecutivo de empresa estatal rusa Rostec, Serguéi Chémezov, aprovechó la atención de los medios para denunciar el bloqueo.

Según la agencia de información rusa Sputnik (Vía Notimex), la planta en Venezuela pretendía ser la primera fábrica de armamento ruso en el extranjero, pero las sanciones en contra de varias empresas y personalidades del gobierno y de las Fuerzas Armadas del régimen del presidente Maduro retrasaron los esfuerzos y la inauguración de una instalación en la India se les adelantó.

Conocido popularmente como “cuerno de chivo” o AK-47, el fusil automático Kalashnikov es un arma de guerra fabricada con una aleación de metales capaz de soportar grandes temperaturas, convirtiéndose en uno de los fusiles reglamentarios de decenas de ejércitos en todo el mundo.

De hecho, una de las principales características del famoso fusil de guerra es su habilidad de mantener su funcionamiento en climas más extremos, ya sea durante un intenso calor en los desiertos o las temperaturas congelantes de los polos, reduciendo por mucho las posibilidades de que esta arma se atasque.

El fusil fue construido en 1947 por el Teniente General del Ejército Rojo, Mijaíl Kalashnikov, siendo adoptada posteriormente como el fusil de asalto estándar del Ejército Rojo en 1949.

Información de Agencias