La viróloga china, Li-Meng Yan, huyó a Estados Unidos en abril, dijo que su país mintió sobre la COVID-19 y sabían lo fácil que sería propagar el virus entre los humanos, enfermedad que empezó a contagiarse en diciembre del 2019.

Yan hizo estos comentarios en una entrevista con la cadena Fox el pasado viernes 10 de junio.

Li-Meng trabajaba en la Universidad de Salud Pública de Hong Kong y dijo que el gobierno chino conocía el peligro que representaba el SARS-CoV-2, mucho antes de que se le informara a la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo cual sucedió el 31 de diciembre y que surgió en la región china de Wuhan.

También Yan dijo que, comenzó a investigar el virus desde Hong Kong en diciembre y contactó a otros virólogos en China continental que tenían más información sobre el virus.

Al parecer ella descubrió que el virus se estaba propagando de manera muy rápida de persona a persona, algo que hasta la fecha sigue sin tener una respuesta, informó de sus hallazgos al doctor Leo Poon, presuntamente un contratista de la OMS a lo cual le pidió que no dijera nada, ya que su vida podría correr peligro.

Li-Meng Yan agregó que, Poon le pidió que guardara silencio y que tuviera cuidado. Le recomendó que no tocara la “línea roja”, es decir, que no fuera contra los procedimientos del Gobierno de China y que no contradijera sus principios. Si ella seguía indagando en el tema, se metería en problemas y podría “desaparecer”.

La mujer ha acusado a la OMS de corrupción y conspiración con el gobierno chino, algo que venía repitiendo Donald Trump desde que comenzó el brote de COVID-19 en el mundo.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud negó las acusaciones de la viróloga y comentó que, muchas personas trabajan para ellos y actúan como consultores, pero no tienen datos para demostrar que, como ella dijo, trabajó en laboratorios de referencia de organizaciones especializadas.

Con información de Agencias